El bienestar un objetivo en día a día

Tu objetivo debe ser conseguir El bienestar

El bienestar no es un concepto es un estado.

Todos, en esta vida, aspiramos a sentirnos bien, física y mentalmente todos aspiramos a tener bienestar.

 Pero el concepto de “bienestar” es muy amplio. Lo primero que vamos a hacer es delimitar un poco el significado que le estamos dando a la palabra “bienestar”. Entendemos por bienestar el estado positivo de equilibrio, a nivel físico y mental, que alcanzamos al realizar una serie de acciones.
 Y esto es en realidad lo que nos interesa y lo que vamos a trabajar en este libro: las acciones que debes llevar a cabo para alcanzar este tan ansiado estado de bienestar.

Aunque no suelas pararte a pensarlo, tu cuerpo es una de las maquinarias más perfectas que existen. Todos sus componentes están totalmente coordinados para cumplir una función determinada, y todas las funciones se complementan milimétricamente entre sí para garantizar este pequeño milagro biológico que es la vida.

Visto así, es muy importante que los seres humanos le concedamos la mayor atención posible al cuidado de nuestro cuerpo, ya que de esto dependen nuestra salud física y nuestro bienestar mental y espiritual. 

Preocupemos nos más de nuestra felicidad y menos de lo material

Normalmente nos preocupamos mucho de mantener la casa, decorarla a nuestro gusto o realizar reparaciones domésticas; y también de llevar el coche al taller o lavarlo y encerarlo.
La primera norma, y más importante, que la mayoría de nosotros nos saltamos, es la de escuchar al cuerpo. Parece fácil, pero no lo es. Si por ejemplo tu cuerpo te envía señales de que está cansado, deberías descansar.
 ¡Pero quién no se ha quedado alguna vez en el sofá viendo películas o leyendo hasta las tantas de la noche, cuando en realidad debería haberse ido a dormir mucho antes!
Si el cuerpo tiene hambre, te pedirá que le des de comer, y si tiene sed, también te lo hará saber.

Plan alimenticio 3

  • Obesidad,
  • Diabetes,
  • Problemas cardiacos,
  • Presión arterial alta

Todo ello pueden ser síntomas de que no estás atendiendo tu cuerpo como deberías.
 Esta es una regla de oro que a menudo nos saltamos.
 ¡Haz caso a las señales que te envía tu cuerpo! Al fin y al cabo, en esto consiste alcanzar el bienestar.
Alcanzar un equilibrio espiritual y corporal y conseguir vivir en armonía física y mental.

Seguramente alguna vez has intentado:

  • Seguir pautas de nutrición más sanas.
  • O te has apuntado con muchas ganas a un gimnasio.
  • Incluso puede que hayas atiborrado tu nevera de todo tipo de productos sanos, verduras, alimentos biológicos y bajos en grasas…

 Pero por desgracia, muchos de nosotros acabamos sucumbiendo a las tentaciones, y seguro que sabes de lo que te estoy hablando.
Probablemente alguna vez te ha pasado que, cuando te encuentras triste o nervioso, corres a la nevera o a la alacena a calmar tu ansiedad con ese paquete de papas fritas o esas galletitas de chocolate.

Quizás al principio de la semana te sientes muy eufórico pensando que esta vez vas a cumplir con el programa de fitness personalizado que te ha preparado tu monitor, pero luego resulta que un día vuelves cansado del trabajo, otro día está lloviendo y no te apetece ir, y al otro ya no merece la pena porque estamos casi en fin de semana.
 ¡Mejor esperar al lunes que viene!

Pero es que la base, el auténtico quid para alcanzar el bienestar y lograr que tu cuerpo se sienta bien, no son los buenos propósitos ni los grandes planes: lo que realmente cuenta es cambiar hábitos, es cambiar de estilo de vida.

Si estás convencido de que quieres, el Bienestar, que quieres realizar cambios para sentirte mejor contigo mismo, lo primero que tienes que saber es qué va suponer unos pequeños sacrificios.

 Antes de lanzarte de cabeza a la sección de productos saludables del mercado o comprarte esas zapatillas último modelo para salir  a correr, debes establecer un plan de acción.

Deberás preguntarte:

 

  • ¿Cuál de tus hábitos son perjudiciales para tu salud?
  • ¿Qué es lo que tienes que cambiar?
  • ¿Cómo lo lograrás?

Para empezar, debes conocer las tres claves que constituyen la base imprescindible para crear tu plan de acción y diseñar tu nuevo estilo de vida.

 No es ningún secreto que:

  • Un nivel óptimo de bienestar y salud se consiguen a partir de una nutrición adecuada.
  • La práctica regular de ejercicio físico.
  • Y una buena hidratación.


La nutrición optima


En primer lugar, la dieta es fundamental. Como ya todos sabemos, nutrición y salud van de la mano, pero a veces podemos sentirnos confusos ante la avalancha de información que existe hoy en día sobre lo que constituye una dieta sana y lo que no.

 Es importante que comprendas qué sustancias conforman los diferentes alimentos, cómo actúan dentro de nuestro cuerpo y en qué medida cada uno de sus compuestos aporta beneficios o perjuicios al organismo.

 Desde un punto de vista esencialmente químico, tanto los seres humanos como los alimentos estamos compuestos de átomos, que se enlazan entre sí de forma más o menos compleja.

 La alimentación no es más que un intercambio químico celular entre nuestras moléculas y las de los alimentos que ingerimos.

Por eso es importante saber cómo actúa dentro de tu cuerpo cada tipo de alimento que ingieres y cómo lo metabolizas. Solo de esta forma estarás en situación de poder elegir cuál es la dieta adecuada para ti.

Actividad fisica

Otra de las evidencias que todos conocemos es que practicar deporte alarga la vida.

El Deporte ayuda a mejorar el bienestar

El Deporte ayuda a mejorar el bienestar

 Esto está claro, pero es solo la teoría. Sin embargo, hay tantos gimnasios, tipos de deportes y formas de hacer ejercicio que a menudo nos sentimos abrumados a la hora de tener que elegir.
En el momento de hacerte la pregunta de ¿Qué tipo de deporte es mejor para mí?.

Es importante que tengas presentes otras cuestiones, como qué consideras importante para sentirte bien contigo mismo y qué es lo que quieres conseguir a partir del ejercicio físico.

 No todos tenemos los mismos objetivos con la práctica de ejercicio, y lo que para mí funciona a la hora de encontrar mi estado de bienestar, puede que a ti no te haga sentir tan bien como a mí.

Algunos se sienten mejor con un cuerpo bien torneado, otros prefieren trabajar más la musculatura, mientras que un tercer grupo se da por satisfecho por la sensación de bienestar inmediato que proporciona la práctica de cualquier pequeño esfuerzo físico…
 Por eso, dentro del capítulo correspondiente, analizaremos también los diferentes tipos de ejercicio físico que existen y de qué forma actúan sobre el cuerpo cuando los practicamos.

La hidratación

La hidratación es otra de las claves para sentirse bien por dentro y por fuera fundamental para obtener el bienestar.

Como ya sabemos, hasta el 80% de nuestro cuerpo está compuesto de agua. Por eso es muy importante reponer los fluidos para mantener un buen estado de salud.

Hidratarse, contra lo que algunos creen, no significa solamente beber agua, sino ingerir líquidos en general, de forma variada y sobre todo continuada a lo largo del día, con el objetivo de reemplazar los líquidos naturales que nuestro organismo utiliza o pierde durante la jornada.

 Esto incluye no solo beber agua sino también zumos, caldos, tés e infusiones…

No hay una regla fija que diga qué cantidad de líquido debemos ingerir diariamente.

Esto varía mucho en función de la persona y sus circunstancias, e incluso en el caso de la misma persona la cantidad de líquido que necesita aumentará si ha estado realizando una actividad física intensa o si, en un día caluroso, ha perdido más líquido corporal de lo habitual a través de la sudoración o transpiración.

Sin embargo, en un estado de reposo y de no transpiración corporal también se produce pérdida de líquidos, ya que nuestro organismo está haciendo uso constantemente de las moléculas de hidrógeno y carbono que necesita para ciertos procesos químicos.

En el momento en que el organismo detecta que los niveles de líquidos están bajando en el organismo, envía la señal al cerebro que éste interpreta como ‘sed’.

Esto significa que, cuando empezamos a sentir la sensación de sed ya estamos ligeramente deshidratados, o lo que es lo mismo, el organismo ya empieza a notar la falta de líquido. Por eso es importante acostumbrarse a una hidratación diaria continuada, es decir, beber constantemente como medida de salud, sin esperar a tener sed.

En los próximos Días iremos repasando a fondo las tres claves imprescindibles para alcanzar el bienestar que acabamos de perfilar en esta introducción, y por último trabajaremos las pautas a seguir para elaborar un plan de acción con respecto a tu nuevo estilo de vida saludable.

No es tan difícil.

 ¡Te acostumbrarás!

 ¿De verdad quieres sentirte bien?

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2 Comentarios a “El bienestar un objetivo en día a día”

  1. […] etc.  Además de en el bienestar diario ,te gustaria como puedes conseguir el bienestar haz clic aqui, la nutrición juega un papel muy importante en el rendimiento deportivo. Esto se debe a que con la […]

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